La construcción de templos católicos ha pasado por muchas fases a lo largo de los siglos desde que esta religión comenzara a realizar sus primeros ritos, celebrados en catacumbas romanas poco apropiadas para este tipo de menesteres. Estos siglos nos han dejado una gran cantidad de construcciones bizarras, pero pocas como Nuestra Señora de la Paz de Yamusukro, un templo que nos hace reflexionar acerca de la levedad del ser humano, incluso si más allá de la vida existiera un ser todopoderoso que nos rescatara de esta podredumbre y de construcciones semejantes.
Esta basílica se encuentra en Yamusukro, Costa de Marfil, se trata de un proyecto del libanés Pierre Fakhoury, tras este proyecto y la Casa de los Diputados de Yamusukro la capital de Costa de Marfil fue trasladada a Abiyán desde Yamusukro, por si fuera poco a su proyecto de plagio se le conoce como San Pedro de África.
En su interior puede albergar hasta 18.000 pacientes fieles que pueden imaginarse el sonido de una vespino conducida por un prelado mientras disfrutan de una misa en una de las iglesias más grandes del mundo.
En un claro homenaje, y contra todo pronóstico, la fachada está orientada hacia la original Basílica de San Pedro del Vaticano.
El origen de esta sin par construcción surgió cuando el presidente de Costa de Marfil, Félix Houphouet-Boigny pagó 300 millones de dólares de su bolsillo entre 1986-89. El Vaticano se horrorizó ante semejante blasfemia arquitectónica, pero al final la aceptaron de buen grado tras exigir que se construyeran un hospital al lado de la basílica y una universidad católica, a día de hoy se han puesto algunas piedras de ambos proyectos, si bien es poco probable que algún día concluyan las obras, el caso es que el Vaticano africano si se construyó, incluso el papa Juan Pablo II la consagró en 1990, la polémica acabó cuando el Vaticano se hizo con su propiedad, en la actualidad es administrada por Palotinos polacos, seguramente San Pablo de Tarso habría evangelizado algo menos de saber que los confines del mundo escondían semejantes sorpresas.
Las columnas no son estructurales, están huecas o contienen escaleras, está a las afueras de la ciudad en medio de ninguna parte y las columnas dóricas y jónicas se mezclan por culpa del presupuesto presuntamente. En Costa de Marfil solo un tercio de la población tiene agua corriente y este país es uno de los 20 que siguen utilizando niños soldado.

LEAVE A REPLY:

(this will not be shared)
(optional field)

No comments yet.