Las fachadas son los elementos más expuestos de cualquier edificio. Tienen que luchar contra los efectos de los agentes atmosféricos, además de una mayor dejadez por parte de los propietarios, que no consideran que sea un espacio tan importante como las zonas interiores. Un mal mantenimiento de la fachada, puede desembocar en problemas mayores, que requieran una reforma o una rehabilitación más exhaustiva.

El mantenimiento y rehabilitación de fachadas no se trata de algo estético, sino de una garantía de su buen estado de salud, y de una mejora de la eficiencia energética del edificio, lo que a la larga se traduce en una reducción de los costes para los propietarios. Hay que tener en cuenta, además, que las rehabilitaciones de edificios deben hacerse en cubiertas y patios además de las fachadas, para conseguir que todos los espacios exteriores del edificio funcionen de la mejor manera posible.

Las fachadas requieren un mantenimiento específico

Las fachadas necesitan un mantenimiento específico y detallado, por eso es necesario contar con una empresa de rehabilitación de edificios que también sea especialista en la rehabilitación de fachadas. Solo estas empresas profesionales podrán garantizar una correcta forma de actuación para cada reforma o rehabilitación que necesite el edificio en cuestión.

La mejor manera de evitar una rehabilitación integral, es contar con una empresa de mantenimiento que realice tareas habituales para garantizar el buen estado de todos los elementos exteriores.

Rehabilitación de fachadas

El deterioro producido por el normal uso de las instalaciones y por el paso del tiempo, hace que en muchas ocasiones sea necesario realizar acciones de rehabilitación de las fachadas. Estas acciones están destinadas a pequeñas reparaciones de fachadas o mejoras que no impliquen grandes obras en comunidades de vecinos.

Por ejemplo, puede ser necesario realizar revestimientos en los materiales de la fachada, continuos o discontinuos dependiendo del material; repasos de las pinturas de las paredes, o manos de nuevas pinturas con propiedades concretas; rehabilitación de los balcones, recuperación o refuerzo de los mismos; limpieza de zonas de difícil acceso; rehabilitación de superficies de madera mediante carpintería concreta; tareas de mantenimiento; etc. Todo ello destinado a mejorar y alargar la vida de las fachadas de edificios.

Reforma de fachadas

En los casos más extremos, puede ser necesario realizar una reforma integral de la fachada, para eliminar cualquier problema estructural o para mejorar sus condiciones energéticas.

Una de las reformas más habituales en la actualidad es la que se realiza para mejorar el aislamiento térmico de fachadas por el exterior. Las denominadas fachadas SATE, se basan en mejorar las condiciones de ventilación de modo que el gasto energético interior es mucho menor, tanto en invierno como en verano. Son muchas las ventajas de las fachadas ventiladas, por lo que resulta recomendable pedir un presupuesto cuanto antes para disponer de este interesante sistema de fachadas ventiladas y comenzar a ahorrar energía.

Otros campos de actuación de la reforma de fachadas tiene que ver con la supresión de barreras arquitectónicas, rehabilitación de cubiertas, y el mantenimiento de edificios en general. Todo ello está destinado a conseguir el máximo ahorro energético, lo que reducirá las facturas desde el primer momento. Una inversión inteligente para cualquier comunidad de vecinos.

Rehabilitación de cubiertas y patios

Dentro del proyecto de rehabilitación de la fachada, es necesario incluir la reforma de las cubiertas de edificios, así como de los patios. Dejar de lado la rehabilitación de cubiertas es un error, ya que la fachada por sí sola no garantiza la mejora total de la eficiencia energética de la construcción.