Todo el mundo sabe lo que es una oficina. Una oficina es un espacio de trabajo, de mayor o menor magnitud, donde los trabajadores pasan aproximadamente ocho horas al día. Esta circunstancia hace que se trate de un lugar con unas necesidades específicas de mantenimiento y limpieza, que solo podrán ser colmadas por empresas profesionales.

La limpieza de oficinas requiere toda una estructura y planificación. No basta con acudir un par de veces por semana a realizar las tareas básicas de limpieza. Para lograr una limpieza y un mantenimiento adecuados, es vital contar con una empresa que disponga de las herramientas y de un equipo de personas cualificado.

Una oficina limpia logra un buen ambiente y mayor productividad

Limpiar oficinas es una tarea muy importante. Tanto, que las compañías de higiene y mantenimiento ofrecen servicios específicos, y realizan un planning de limpieza concreto para las necesidades de cada espacio. Seguridad y limpieza van de la mano cuando se trata de oficinas, y es la única forma de garantizar un lugar óptimo para que los trabajadores desempeñen correctamente su trabajo.

Tareas de mantenimiento

Las labores de mantenimiento de oficinas comienzan por realizar un plan de mantenimiento de oficinas adecuado al tamaño de las mismas y al volumen de personas que trabajen en ellas. Si no sabes qué es el mantenimiento, puedes definirlo como toda tarea destinada a mantener las mejores condiciones posibles dentro de un espacio cualquiera. Son muchas las tareas que se realizan habitualmente dentro de este mantenimiento, por lo que siempre es aconsejable realizar un plan de mantenimiento de instalaciones y equipos que permita controlar cada acción en el tiempo.

Las tareas de mantenimiento van mucho más allá de limpiar oficinas, siendo necesario realizar un plan específico de acción para cada situación:

  • Mantenimiento correctivo. Se basa en la reparación de averías de la forma más rápida y eficaz.
  • Mantenimiento conductivo. Se basa en la revisión diaria de las instalaciones para controlar su correcto funcionamiento.
  • Mantenimiento predictivo. Consiste en analizar el comportamiento de las diferentes instalaciones, como la climatización, ascensores, instalación eléctrica y detectores de incendios.
  • Mantenimiento preventivo. Consiste en la revisión de las instalaciones para prevenir posibles averías.

Manual de mantenimiento y limpieza

Para que una empresa lleve a cabo un correcto mantenimiento y limpieza de cualquier edificio de oficinas, debe seguir las pautas marcadas en el manual de mantenimiento de instalaciones, y realizar un plan de mantenimiento de edificios concreto y personalizado para cada ocasión.

Es muy diferente concretar la planificación de la limpieza del hogar que llevar a cabo el mantenimiento de oficinas, por eso es mejor contar con un servicio profesional que garantice las condiciones óptimas de estos importantes espacios de trabajo.

El manual de mantenimiento de oficinas detalla cada punto a tener en cuenta para que las oficinas se encuentren en su mejor estado de limpieza en general, así como las técnicas y productos requeridos para cada parte.

  • Limpieza de mobiliario. Quitar el polvo a todas las mesas, estanterías y demás superficies. Esta es la base de todas las tareas de limpieza que se pueden realizar, ya que el polvo y la suciedad pueden ser muy perjudiciales para la salud de los trabajadores. Además, hay que tener en cuenta que cada superficie requiere unos cuidados especiales, ya que no es lo mismo limpiar muebles tapizados, superficies sintéticas, suelos, moquetas o aparatos electrónicos. Limpiar los equipos de trabajo como teléfonos y ordenadores, es de vital importancia, y requiere el máximo cuidado para no dañar ningún componente.

Cada cuanto tiempo se realizan estas tareas

No todas las tareas se realizan en el mismo espacio de tiempo. Existen ciertas tareas que se deben realizar cada día, otras que se hacen cada semana, y otras que se hacen en momentos más puntuales.

  • Dentro de las tareas diarias, se debe tener en cuenta el recoger residuos, vaciar las papeleras, organizar productos de limpieza, limpiar el polvo, limpiar y desinfectar los aseos, limpiar el suelo, etc.
  • Dentro del plan de limpieza semanal, se encontraría la limpieza de puertas, ventanas y paredes, así como de los elementos más pequeños de estas superficies. 
  • En cuanto a las tareas mensuales, lo aconsejable es retirar y lavar las cortinas, aspirar los sillones, limpiar los muebles, realizar tratamientos concretos al suelo dependiendo de su material, etc. También se deben limpiar a conciencia espacios ocultos en lámparas, rejillas de calefacción, tomas de aire acondicionado…