Se conoce como Big Ben a la torre del reloj adosada al Parlamento británico, aunque esta denominación no es correcta. El nombre original fue asociado con la campaña que alberga la torre y que hace resonar el mecanismo en toda la ciudad.
El nombre oficial desde el año 2012 es Elisabeth Tower, en honor a la actual reina del Reino Unido. La torre alberga el reloj de cuatro caras más alto del mundo y es la tercera torre de reloj más alta del mundo. La construcción de la torre finalizó en 1858 y el reloj entró en funcionamiento el año siguiente.
Una noche de 1834 el palacio del parlamento británico fue destruido por un incendio. El nuevo diseño fue llevado a cabo por Charles Barry, y como novedad introducía una torre coronada con un reloj de cuatro caras. El nuevo parlamento, al igual que el reloj, fue construido en estilo neogótico y su altura total es de 96,3 metros.
El cuerpo de la torre es de ladrillo revestido con piedra caliza, mientras que la aguja es de hierro fundido. La altura de los relojes se sitúa en los 55 metros, lo que le hace visible desde muchos puntos de la capital.
El Big Ben y el parlamento del Reino Unido son una de las principales atracciones turísticas del mundo, a pesar de esto, la visita por el interior de la torre solo se puede solicitar si tienes nacionalidad británica. Para llegar a la cima hay que subir más de trescientos escalones, ya que no tiene ascensor interior.
Las obras aledañas, sobretodo la construcción de la Jubilee Line del metro, han afectado a la cimentación de la construcción. La torre del reloj se inclina unos 250 milímetros hacia el oeste, y la desviación ya puede apreciarse a simple vista.
En la base de cada cara hay una inscripción que hace referencia a la reina Victoria, que era la jefa del Gobierno británico durante la construcción del nuevo Parlamento, aunque en la actualidad el nombre hace referencia a la reina Elisabeth II.
El reloj es famoso por su gran fiabilidad. Entre otras curiosidades, el péndulo está compensado con monedas de un penique. La variación temporal que provoca cada penique es de 0,4 segundos al día. El mecanismo del péndulo y el del reloj son independientes, por lo que un fallo del péndulo no afecta al sistema de funcionamiento del resto del mecanismo.
El reloj ha sufrido varias reformas por accidentes. Durante la II Guerra Mundial, un bombardeo llevado a cabo por la aviación nazi desprendió parte de la torre afectando a dos de los relojes. La única verdadera avería se registró en 1976, cuando, debido al desgaste, parte del mecanismo de repique se rompió.
Cada cuatro años aproximadamente el mecanismo se detiene para llevar a cabo labores de limpieza.
Si has visitado este monumento o quieres sugerirnos otros edificios famosos por el mundo, puedes hacerlo en la sección de comentarios del blog.

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